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Escrito por fisioterapeutas colegiados

Magnetoterapia: guía completa por fisioterapeutas

Todo lo que necesitas saber sobre la magnetoterapia: qué es, cómo funciona, para qué sirve y cómo usarla en casa de forma segura.

Sergi Pueyo

Fisioterapeuta colegiado · Fundador de PhysioWow

Col. nº 12907

¿Qué es la magnetoterapia?

La magnetoterapia es una modalidad terapéutica que utiliza campos magnéticos para estimular procesos biológicos en el cuerpo con el objetivo de acelerar la recuperación, reducir el dolor y favorecer la regeneración de tejidos. Esta técnica se enmarca dentro de los tratamientos fisioterapéuticos complementarios y ha sido utilizada en medicina desde hace siglos, aunque su aplicación moderna se desarrolló principalmente a partir de la segunda mitad del siglo XX.

Los orígenes de la magnetoterapia se remontan a civilizaciones antiguas, donde los mesopotámicos y egipcios ya utilizaban minerales magnéticos naturales para tratar diversas dolencias. Sin embargo, fue en el siglo XVI cuando el médico suizo Paracelso documentó sistemáticamente el uso de imanes en medicina. En la actualidad, la magnetoterapia se ha desarrollado en dispositivos tecnológicos específicos que permiten controlar con precisión la intensidad, frecuencia y duración de los campos magnéticos aplicados.

Existen dos tipos principales de magnetoterapia: la magnetoterapia estática, que utiliza campos magnéticos constantes producidos por imanes permanentes, y la magnetoterapia pulsada, que utiliza campos magnéticos que varían en intensidad y frecuencia. La magnetoterapia pulsada es la más utilizada en contextos clínicos y domésticos, ya que permite una mayor adaptabilidad a diferentes condiciones patológicas y ofrece resultados más consistentes según la evidencia científica disponible.

Magnetoterapia estática

Utiliza imanes permanentes que generan un campo magnético constante. Los campos estáticos tienen aplicaciones limitadas en comparación con la magnetoterapia pulsada, principalmente porque la adaptación neurofisiológica del cuerpo a un estímulo constante reduce su efectividad con el tiempo.

Magnetoterapia pulsada

Genera campos magnéticos que varían en intensidad y frecuencia, permitiendo una mayor efectividad terapéutica. Este tipo es el más utilizado en protocolos de tratamiento, especialmente para acelerar la consolidación ósea, reducir la inflamación y aliviar el dolor.

¿Cómo funciona la magnetoterapia?

La magnetoterapia funciona a través de mecanismos biofísicos y bioquímicos que alteran el comportamiento de las células y moléculas en el cuerpo. A continuación, explicamos cómo actúa a tres niveles diferentes:

1
Nivel celular

Mecanismo a nivel celular

Los campos magnéticos pulsados interactúan con las cargas iónicas presentes dentro y fuera de las células. Esta interacción modifica el potencial de membrana celular, favoreciendo la entrada de calcio y otros iones esenciales que activan procesos de regeneración y reparación. Los campos magnéticos estimulan las mitocondrias, aumentando la producción de adenosín trifosfato (ATP), que es la «moneda energética» de la célula. Con más energía disponible, las células pueden trabajar más eficientemente en la reparación de tejidos dañados.

2
Nivel tisular

Mecanismo a nivel tisular

A nivel de los tejidos, la magnetoterapia tiene efectos sobre la vascularización, la inflamación y la fibrosis. Los campos magnéticos pulsados mejoran la microcirculación, aumentando el flujo sanguíneo hacia la zona afectada. Esto favorece la oxigenación del tejido y la eliminación de metabolitos que perpetúan el dolor y la inflamación. Además, la magnetoterapia reduce la respuesta inflamatoria crónica al modular la actividad de células inmunitarias, particularmente los macrófagos y los linfocitos. En el caso de lesiones óseas, estimula específicamente la actividad de los osteoblastos, las células responsables de la formación de nuevo hueso.

3
Nivel sistémico

Mecanismo a nivel sistémico

Los efectos de la magnetoterapia no se limitan a la zona local de aplicación. Los campos magnéticos pueden generar cambios en la regulación hormonal y nerviosa que afectan a todo el organismo. Se ha documentado que la magnetoterapia puede modular la producción de endorfinas y otros neurotransmisores analgésicos, explicando su efecto antiálgico sistemático. Asimismo, influye positivamente en la regulación del ciclo sueño-vigilia y en la respuesta del sistema nervioso parasimpático, favoreciendo estados de relajación y recuperación que son fundamentales para la cicatrización de tejidos.

¿Para qué sirve la magnetoterapia?

La magnetoterapia tiene indicaciones clínicas bien establecidas, respaldadas por estudios científicos y por la experiencia de profesionales de la fisioterapia. A continuación, detallamos las principales condiciones para las que la magnetoterapia es beneficiosa:

Fracturas y edema óseo

La magnetoterapia es especialmente efectiva en el tratamiento de fracturas óseas y el edema óseo, una condición donde se acumula líquido dentro del hueso. Cuando existe una fractura, el cuerpo inicia un proceso de consolidación que requiere una serie de fases bien coordinadas: inflamación inicial, formación de tejido de granulación, formación de callo óseo y finalmente remodelación ósea. La magnetoterapia pulsada acelera significativamente estas fases, estimulando la actividad de los osteoblastos y mejorando la vascularización de la zona fracturada.

El edema óseo, frecuentemente observado en deportistas y personas con sobrecarga mecánica, es especialmente doloroso porque la presión del líquido comprime las terminaciones nerviosas dentro del hueso. La magnetoterapia reduce este edema al mejorar el drenaje linfático y venoso, alineando el flujo de fluidos y reduciendo la presión intraósea. Esto se traduce en una reducción importante del dolor, a menudo observable en las primeras semanas de tratamiento.

La magnetoterapia para fracturas puede reducir el tiempo de consolidación entre un 15-30% según estudios clínicos, siendo especialmente efectiva en fracturas del húmero, antebrazo, cadera y tibia. El edema óseo también responde muy bien, con resolución típica en 30-60 días de tratamiento consistente.

Cómo ayuda: Estimula la osteogénesis, mejora la vascularización ósea y reduce el edema intraóseo, acelerando la consolidación y aliviando el dolor.

Lee más: Edema óseo — qué es, cuánto dura y cómo se trata

Artrosis y artritis

La artrosis es la enfermedad degenerativa articular más común, caracterizada por la progresiva degradación del cartílago articular. La artritis, por su parte, es una inflamación de la articulación que puede tener diferentes etiologías (reumatoide, séptica, reactiva). Ambas condiciones cursan con dolor, rigidez y pérdida progresiva de funcionalidad si no se tratan adecuadamente.

La magnetoterapia ha demostrado efectividad en ambas condiciones a través de múltiples mecanismos. En primer lugar, reduce significativamente la inflamación articular al modular la respuesta inmunológica local, disminuyendo la producción de citocinas inflamatorias como el TNF-α e IL-6. Esto es particularmente importante en la artritis, donde la inflamación es el mecanismo patológico principal. En segundo lugar, mejora la lubrificación articular al estimular la producción de ácido hialurónico por parte de los sinoviocitos (células de la membrana sinovial), reduciendo la fricción y el dolor durante el movimiento.

En la artrosis, la magnetoterapia puede ayudar a frenar la degeneración del cartílago al mejorar la nutrición del mismo a través de una mejor microcirculación y al estimular la actividad de los condrocitos (células del cartílago). Aunque la magnetoterapia no puede regenerar cartílago ya perdido, puede mantener la salud del cartílago restante y proporcionar un control del dolor comparable a los AINE en muchos casos.

Cómo ayuda: Reduce la inflamación articular, mejora la lubrificación articular y ralentiza la degeneración del cartílago, aliviando el dolor y mejorando la movilidad.

Dolor crónico de espalda

El dolor crónico de espalda afecta a una proporción significativa de la población adulta y representa una de las causas más frecuentes de incapacidad laboral. Este tipo de dolor puede tener múltiples orígenes: problemas discales (hernia, protrusión, discopatía), disfunción articular (artrosis facetaria), contractura muscular crónica, o una combinación de varios factores.

La magnetoterapia es particularmente útil en el dolor de espalda crónico porque actúa sobre varios de estos mecanismos simultáneamente. Mejora la vascularización de los discos intervertebrales, que son estructuras avascularizadas que dependen de la difusión de nutrientes desde los vasos sanguíneos adyacentes. Una mejor nutrición del disco favorece su hidratación y resistencia, reduciendo la tendencia a la degeneración. Además, la magnetoterapia reduce la contractura muscular crónica al mejorar la circulación local y al modular la actividad de los nociceptores (receptores del dolor).

En casos de dolor radicular (irradiado a las extremidades por compresión nerviosa), la magnetoterapia puede ser especialmente beneficiosa al reducir la inflamación perineural (alrededor del nervio) y al mejorar la conducción nerviosa. Los protocolos para dolor de espalda crónico suelen ser de 30-45 minutos diarios durante 15-30 días, con resultados observables en 1-2 semanas en muchos pacientes.

Cómo ayuda: Mejora la nutrición discal, reduce la inflamación y contractura muscular, y modula el dolor neuropático, proporcionando alivio significativo del dolor crónico.

Recuperación postquirúrgica

La cirugía, aunque necesaria en muchos casos, genera trauma tisular significativo que requiere un proceso de reparación y cicatrización. El período postquirúrgico inmediato se caracteriza por inflamación, dolor, formación de edema, y si hay incisiones óseas, un proceso de consolidación ósea. La magnetoterapia es especialmente valiosa en este contexto porque acelera todos estos procesos de recuperación.

Después de cirugía ósea (por ejemplo, tratamiento quirúrgico de fracturas con fijación interna, artroplastia de cadera o rodilla), la magnetoterapia estimula la consolidación ósea exactamente como se describe en fracturas. Los estudios muestran que su uso postoperatorio puede reducir el tiempo de recuperación funcional y acelerar la oseointegración de implantes. En cirugía de partes blandas (ligamentos, tendones, músculos), la magnetoterapia favorece la formación de colágeno de mejor calidad, mejorando la resistencia del tejido reparado.

La magnetoterapia también es muy efectiva en la reducción del edema postquirúrgico, que es uno de los principales limitantes funcionales en el período temprano postoperatorio. Al mejorar el drenaje linfático y la circulación venosa, reduce la acumulación de líquido, permitiendo una movilización más temprana y un retorno funcional más rápido. Se recomienda iniciar magnetoterapia dentro de 48-72 horas después de la cirugía, con protocolos típicamente de 30-60 minutos dos veces al día durante 30-45 días.

Cómo ayuda: Acelera la consolidación ósea, reduce el edema postquirúrgico, mejora la cicatrización de tejidos blandos y favorece el retorno funcional temprano.

Osteoporosis

La osteoporosis es una enfermedad sistémica que se caracteriza por la disminución de la densidad mineral ósea, aumentando la fragilidad del hueso y el riesgo de fracturas patológicas. Es particularmente prevalente en mujeres postmenopáusicas y en personas de edad avanzada, aunque puede afectar a cualquier persona con factores de riesgo presentes.

La magnetoterapia en osteoporosis actúa a través de un mecanismo dual: por un lado, estimula la osteogénesis (formación de hueso nuevo) mediante la activación de osteoblastos, y por otro lado, reduce la osteoclastogénesis (destrucción ósea) al modular la actividad de osteoclastos. Esto resulta en un balance anabólico (formativo) positivo que puede mejorar la densidad mineral ósea. Estudios longitudinales sugieren que la magnetoterapia pulsada de largo plazo puede aumentar la densidad ósea entre un 2-5% anualmente en regiones de aplicación frecuente.

Más allá del efecto sobre la densidad ósea, la magnetoterapia es valiosa en osteoporosis porque reduce significativamente el dolor óseo crónico, que es un síntoma frecuente aunque no siempre reconocido. Este dolor limita la actividad física, perpetuando el ciclo de debilidad y mayor pérdida ósea. La magnetoterapia para osteoporosis se utiliza típicamente a largo plazo, 30 minutos diarios, con protocolos de 45-60 días o más según la respuesta individual.

Cómo ayuda: Estimula la formación ósea, reduce la destrucción ósea, mejora la densidad mineral ósea y alivia el dolor óseo crónico.

Lesiones deportivas

Las lesiones deportivas incluyen un amplio espectro de condiciones: esguinces ligamentarios, distensiones musculares, roturas de menisco, lesiones de tendones (tendinitis, tendinosis), contusiones y fracturas por mecanismo de trauma. El objetivo en lesiones deportivas es no solo aliviar el dolor, sino restaurar la funcionalidad lo más rápidamente posible para permitir el retorno a la actividad.

La magnetoterapia es particularmente valiosa en lesiones deportivas porque actúa sobre la lesión acelerand0 la reparación tisular simultáneamente a reducir el dolor que limita la rehabilitación. En esguinces ligamentarios, la magnetoterapia reduce la inflamación y facilita la regeneración del tejido ligamentario, mejorando la estabilidad articular. En distensiones musculares, favorece la regeneración de fibras musculares dañadas y reduce la formación de fibrosis restrictiva que a menudo resulta en pérdida de flexibilidad. En lesiones tendinosas (tendinitis), reduce la inflamación y estimula la síntesis de colágeno de mejor calidad, reduciendo el riesgo de recidiva.

Un aspecto importante es que la magnetoterapia no interfiere con otros tratamientos de rehabilitación; de hecho, mejora los resultados cuando se combina con fisioterapia activa y ejercicio terapéutico. Los deportistas pueden usar magnetoterapia tanto en fases agudas como crónicas de la lesión, adaptando los parámetros según la fase de cicatrización. El protocolo típico es de 30-45 minutos diarios durante 15-30 días para lesiones agudas, y 30 minutos 1-2 veces semanales para mantenimiento preventivo en atletas.

Cómo ayuda: Acelera la reparación de ligamentos, músculos y tendones, reduce el dolor y la inflamación, y permite un retorno más rápido a la actividad sin comprometer la calidad de la cicatrización.

Beneficios de la magnetoterapia

La magnetoterapia ofrece múltiples beneficios que la posicionan como una opción terapéutica valiosa en diversos contextos clínicos:

Reducción del dolor (analgesia)

Uno de los efectos más inmediatos y notables es la reducción del dolor. La magnetoterapia actúa mediante múltiples mecanismos analgésicos: bloquea la conducción de impulsos dolorosos a través de la modulación de canales iónicos en neuronas nociceptivas, estimula la liberación de endorfinas y encefalinas (opioides naturales del cuerpo), y mejora la microcirculación reduciendo la acumulación de sustancias algógenas. Muchos pacientes reportan alivio del dolor observable en las primeras semanas de tratamiento.

Aceleración de la consolidación ósea

La magnetoterapia pulsada es uno de los tratamientos más efectivos para acelerar la cicatrización ósea. Estimula específicamente los osteoblastos (células formadoras de hueso) y mejora la vascularización del área lesionada. Estudios clínicos documentan reducciones del 15-30% en el tiempo de consolidación, siendo especialmente efectiva en fracturas que cicatrizan lentamente o en el edema óseo.

Efecto antiinflamatorio

La inflamación crónica es la base de muchas condiciones dolorosas y degenerativas. La magnetoterapia modula la respuesta inflamatoria al reducir la producción de citocinas proinflamatorias (TNF-α, IL-1, IL-6) y al aumentar citocinas antiinflamatorias (IL-10, TGF-β). Este efecto es particularmente pronunciado en artritis, arthrosis y otras condiciones inflamatorias.

Mejora de la circulación sanguínea

La magnetoterapia dilata los vasos sanguíneos (vasodilatación) y favorece la angiogénesis (formación de nuevos vasos), mejorando significativamente la oxigenación de los tejidos. Una mejor vascularización acelera la eliminación de metabolitos de desecho, reduce la acidosis local y proporciona mejor nutrición celular para procesos de reparación.

Regeneración de tejidos

Más allá del alivio sintomático, la magnetoterapia actúa sobre los procesos biológicos fundamentales de reparación tisular. Estimula la síntesis de colágeno, favorece la diferenciación celular hacia células reparativas, y optimiza cada fase del proceso de cicatrización. Esto es aplicable a hueso, cartílago, ligamentos, tendones y músculo.

No invasivo ni doloroso

A diferencia de inyecciones, cirugía u otros tratamientos invasivos, la magnetoterapia es completamente no invasiva. No produce dolor durante la aplicación y no requiere recuperación postratamiento. El dispositivo se coloca sobre la piel o la ropa, sin contacto invasivo.

Compatible con otros tratamientos

La magnetoterapia no interfiere con medicamentos, no contraindica otros tratamientos fisioterapéuticos, y de hecho a menudo potencia los resultados cuando se combina con ejercicio terapéutico, masaje, o rehabilitación. Muchos fisioterapeutas la integran en protocolos multimodales.

Aplicable en domicilio

A diferencia de muchos tratamientos fisioterapéuticos que requieren desplazamiento a clínicas, la magnetoterapia puede usarse en el hogar. Esto mejora el cumplimiento terapéutico, permite tratamientos más consistentes y reduce barreras de acceso, especialmente importante para personas con movilidad limitada o que viven en zonas rurales.

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Evidencia científica de la magnetoterapia

La magnetoterapia ha sido objeto de múltiples estudios científicos y revisiones sistemáticas. Como profesionales de la salud, presentamos una evaluación honesta y matizada de la evidencia disponible, reconociendo tanto las aplicaciones con evidencia sólida como aquellas donde la evidencia es más limitada.

Evidencia sólida

Estas aplicaciones cuentan con estudios rigurosos, incluyendo ensayos clínicos controlados, que demuestran beneficios consistentes:

  • Consolidación de fracturas óseas (especialmente húmero, radio, tibia y fémur)
  • Edema óseo traumático y postquirúrgico
  • Recuperación postquirúrgica ósea y de partes blandas
  • Reducción del dolor en osteoporosis

Evidencia moderada

Estas aplicaciones cuentan con estudios que muestran beneficios, aunque la calidad de la evidencia es variable o los tamaños de muestra son moderados:

  • Dolor y función en artrosis de rodilla y cadera
  • Inflamación en artritis (incluyendo artritis reumatoide)
  • Dolor postoperatorio inmediato
  • Edema postquirúrgico
  • Cicatrización de heridas quirúrgicas

Evidencia limitada

Estas aplicaciones tienen estudios disponibles, pero la evidencia es más limitada en cantidad o calidad, y se necesita más investigación:

  • Dolor crónico no específico (sin causa orgánica clara)
  • Lesiones de tejidos blandos (ligamentos, tendones, músculos) en fases agudas
  • Migrañas
  • Fibromialgia
  • Condiciones dermatológicas

Fuentes de evidencia

La información presentada se basa en:

  • Revisiones sistemáticas de Cochrane Library sobre magnetoterapia
  • Guías del Ministerio de Sanidad de España sobre dispositivos médicos
  • Estudios publicados en revistas indexadas como Journal of Orthopedic Research, Bioelectromagnetics, Physical Medicine and Rehabilitation
  • Consensos de asociaciones profesionales de fisioterapeutas europeos
  • Experiencia clínica de más de 15 años en aplicación de magnetoterapia en contextos de rehabilitación

La magnetoterapia no es una cura para ninguna enfermedad. Es un tratamiento complementario que puede acelerar procesos naturales de recuperación y aliviar síntomas. Siempre debe ser parte de un plan de tratamiento integral que puede incluir fisioterapia, ejercicio, medicación, y en algunos casos, intervención quirúrgica. La evidencia disponible sugiere que es efectiva en contextos clínicos específicos, pero no es un sustituto del juicio clínico profesional ni de diagnósticos médicos apropiados.

Contraindicaciones de la magnetoterapia

Aunque la magnetoterapia es generalmente segura, existen situaciones donde no debe usarse o debe usarse con precaución especial. Es importante conocer estas limitaciones para garantizar una aplicación segura.

Contraindicaciones absolutas

Situaciones donde la magnetoterapia NO debe utilizarse bajo ninguna circunstancia:

  • Portadores de marcapasos cardíaco o desfibrilador automático implantable (DAI): los campos magnéticos pueden interferir con el funcionamiento de estos dispositivos
  • Portadores de bombas de infusión de medicamentos implantadas o sistemas de administración de fármacos electrónicos
  • Portadores de implantes metálicos ferromagnéticos no asegurados (clips cerebrales, fragmentos metálicos intraoculares, prótesis ferromagnéticas no fijas)
  • Embarazo, particularmente primer trimestre (por falta de datos sobre seguridad fetal)
  • Procesos malignos activos o cáncer en la zona de aplicación (riesgo teórico de estimulación de células tumorales)
  • Infecciones agudas en la zona de aplicación (puede potenciar procesos infecciosos)

Contraindicaciones relativas

Situaciones donde la magnetoterapia puede utilizarse pero requiere evaluación cuidadosa y posiblemente adaptación de parámetros:

  • Diabetes mellitus mal controlada (los campos magnéticos pueden alterar la sensibilidad tisular; requiere monitorización de glucosa)
  • Hipertensión arterial no controlada (la magnetoterapia puede afectar la presión arterial; se requiere monitorización)
  • Convulsiones o epilepsia (se debe evaluar si los campos magnéticos pueden desencadenar convulsiones en el paciente específico)
  • Fiebre alta o infecciones sistémicas agudas (se recomienda diferir el tratamiento hasta resolución de la fase aguda)
  • Ciclo menstrual: aunque no es una contraindicación absoluta, algunos estudios sugieren menor respuesta durante menstruación en algunas mujeres
  • Alteraciones graves de la sensibilidad cutánea (riesgo de irritación de piel sin que el paciente lo perciba)

Advertencia importante: aunque las contraindicaciones listadas se basan en evidencia científica y consideraciones teóricas, cada paciente es único. Antes de iniciar magnetoterapia, especialmente si tienes condiciones médicas crónicas, tomas medicamentos, o tienes implantes médicos, es fundamental consultar con tu médico o fisioterapeuta. Es responsabilidad del profesional evaluar el balance riesgo-beneficio en tu situación específica. En PhysioWow, realizamos una evaluación exhaustiva antes de cualquier tratamiento para asegurar que es seguro y apropiado para ti.

Consulta con nuestro equipo

Nuestros fisioterapeutas te asesoran sin compromiso sobre si la magnetoterapia es adecuada para tu caso.

Magnetoterapia en casa: cómo usarla de forma segura

La magnetoterapia puede realizarse perfectamente en el hogar con un equipo apropiado y siguiendo protocolos correctos. A continuación, ofrecemos recomendaciones prácticas basadas en protocolos clínicos establecidos:

1

Selección del equipo

Asegúrate de que el dispositivo es de magnetoterapia pulsada (más efectiva que estática) y que viene con garantía de calidad y CE. Verifica que dispone de diferentes programas ajustables según la condición a tratar. Un equipo profesional será más efectivo que dispositivos de bajo coste.

2

Ubicación y posicionamiento

Coloca el dispositivo directamente sobre la piel o ropa limpia, en contacto directo con la zona afectada. Para lesiones profundas (caderas, columna lumbar), asegúrate de que el dispositivo tiene suficiente penetración (típicamente 8-12 cm de profundidad). Puede usarse mientras estás descansando, viendo televisión, leyendo, etc.

3

Tiempo de aplicación

Sigue estrictamente los tiempos recomendados para tu condición específica (ver tabla más abajo). No aumentes el tiempo esperando mejores resultados; el protocolo está optimizado basado en investigación. Típicamente, los tiempos oscilan entre 30-60 minutos por sesión.

4

Frecuencia

Algunos protocolos requieren una sesión diaria, otros requieren dos sesiones diarias (mañana y tarde), espaciadas idealmente 12 horas. La consistencia es crucial; faltar sesiones disminuye la efectividad. Es mejor hacer una sesión corta que nada.

5

Duración del tratamiento

Típicamente, los tratamientos oscilan entre 15-60 días según la condición. No interrumpas antes de este período sin consultar. Si después del período recomendado no observas mejora, consulta con un profesional para evaluar si es necesario ajustar parámetros o considerar otras opciones.

6

Precauciones de seguridad

No uses magnetoterapia si tienes implantes ferromagnéticos (consulta antes). Retira cualquier objeto metálico (anillos, pulseras, relojes) de la zona de aplicación. No uses durante el embarazo. Si experimentas efectos adversos (mareos, palpitaciones, aumento del dolor), interrumpe inmediatamente y consulta.

Tabla de protocolos recomendados

A continuación, se presentan los protocolos estándar según la condición. Estos son protocolos de referencia; tu fisioterapeuta puede adaptarlos según tu respuesta individual:

CondiciónDuración por sesiónFrecuenciaDuración total del tratamiento
Fractura ósea30-60 minutos2 veces/día30-45 días
Edema óseo45-60 minutos2 veces/día30-60 días
Artrosis30 minutos1-2 veces/día30 días (repetible)
Dolor de espalda crónico30-45 minutos1-2 veces/día15-30 días
Recuperación postquirúrgica30-60 minutos2 veces/día30-45 días
Osteoporosis30 minutos1 vez/día45-60 días (mantenimiento continuo)

¿Cuándo esperar resultados?

La respuesta a la magnetoterapia varía entre individuos, pero típicamente:

  • Alivio del dolor: observable entre días 3-14 de inicio del tratamiento
  • Reducción de edema/inflamación: observable entre 1-3 semanas
  • Mejora funcional significativa: 2-4 semanas en la mayoría de casos
  • Estabilización de beneficios: a los 30-45 días del tratamiento completo

Algunos pacientes responden más rápidamente, otros necesitan el período completo. La consistencia es más importante que la rapidez. Si después de 3 semanas no observas ningún cambio, consulta con un profesional para evaluar si el protocolo es apropiado para tu caso.

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Magnetoterapia en España: disponibilidad por comunidad autónoma

La magnetoterapia está disponible en clínicas de fisioterapia y en formato de alquiler en toda España. A continuación, ofrecemos información sobre disponibilidad por comunidad autónoma:

Preguntas frecuentes sobre magnetoterapia

¿Qué es exactamente la magnetoterapia?
La magnetoterapia es un tratamiento físico que utiliza campos magnéticos pulsados para estimular procesos biológicos en el cuerpo. Los campos magnéticos penetran los tejidos sin causar daño, alterando el comportamiento de iones y moléculas dentro de las células de forma que promueve la recuperación. No es lo mismo que la magnetoterapia magnética estática (imanes normales); los equipos modernos usan campos pulsados controlados que son significativamente más efectivos. Es un tratamiento no invasivo, sin dolor, sin efectos secundarios en usuarios sin contraindicaciones.
¿La magnetoterapia realmente funciona?
Sí, la magnetoterapia funciona en aplicaciones específicas bien documentadas. La investigación científica demuestra efectividad especialmente en consolidación ósea, reducción de edema, y control del dolor. Sin embargo, es importante tener expectativas realistas: no es una cura milagrosa, sino un tratamiento que acelera procesos naturales de recuperación. Funciona mejor cuando se combina con fisioterapia activa y ejercicio. La efectividad varía según la condición, la duración del problema, la edad del paciente, y otros factores individuales. En algunos casos funciona excelentemente; en otros, los resultados son moderados. Por esto es importante una evaluación profesional antes de iniciar tratamiento.
¿Cuánto tiempo tarda en hacer efecto la magnetoterapia?
El tiempo de respuesta varía según la condición y el individuo. En general: dolor agudo (3-7 días), edema/inflamación (7-21 días), y efectos en regeneración tisular (2-4 semanas). Algunos pacientes notan alivio casi inmediatamente, especialmente en dolor; otros necesitan 2-3 semanas para observar cambios significativos. Es importante ser paciente y completar el protocolo recomendado (típicamente 30-45 días) antes de evaluar la respuesta total. Interrumpir el tratamiento demasiado pronto puede llevar a conclusiones incorrectas sobre su efectividad.
¿Se puede usar magnetoterapia todos los días?
Sí, dependiendo de la condición, la magnetoterapia se usa generalmente todos los días durante el período de tratamiento activo (típicamente 2-8 semanas). De hecho, la consistencia es crucial; saltar días reduce significativamente la efectividad. Sin embargo, no es recomendable usar magnetoterapia indefinidamente sin supervisión en algunas condiciones. Después del período de tratamiento activo, pueden usarse sesiones de mantenimiento 1-2 veces por semana en condiciones crónicas. Un fisioterapeuta puede establecer un programa personalizado que indique cuándo cambiar de fase activa a mantenimiento.
¿Qué diferencia hay entre magnetoterapia y electroterapia?
Son dos tratamientos completamente diferentes, aunque a menudo se confunden. La electroterapia (TENS, electroestimulación) usa corriente eléctrica directa que estimula nervios y músculos, principalmente para bloquear dolor. La magnetoterapia usa campos magnéticos que penetran los tejidos sin estimulación eléctrica directa, actuando a nivel celular para promover recuperación. La electroterapia es principalmente analgésica y de efecto corto plazo; la magnetoterapia actúa sobre procesos de reparación más profundos. Pueden combinarse: electroterapia para dolor inmediato + magnetoterapia para recuperación celular a largo plazo. Un profesional puede recomendar cual es más apropiada para tu caso.
¿Necesito receta médica para usar magnetoterapia?
La magnetoterapia es un dispositivo médico disponible sin receta en muchos contextos. Sin embargo, es muy recomendable consultar con tu médico o fisioterapeuta antes de iniciar, especialmente si tienes condiciones crónicas, tomas medicamentos, o tienes implantes. Un profesional puede evaluar si es seguro y apropiado en tu caso específico, y puede establecer un protocolo personalizado. Mientras que la magnetoterapia es generalmente segura, una evaluación profesional previa garantiza que es la opción correcta para ti y que se usa de forma óptima. En clínicas de fisioterapia, el protocolo estándar incluye siempre una evaluación antes de iniciar.

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