Contraindicaciones y efectos secundarios de la magnetoterapia: cuándo NO usarla

La magnetoterapia es una de las terapias físicas más seguras que hay. No duele, no es invasiva y, si se respetan sus contraindicaciones, apenas tiene efectos secundarios descritos en la literatura científica. Ahora bien, que sea segura no quiere decir que valga para cualquier persona en cualquier momento. Hay situaciones concretas en las que no debes usarla, y el marcapasos y el embarazo son las dos primeras.
En este artículo te contamos qué efectos secundarios puede dar, en qué casos conviene evitarla y por qué dos de los miedos más habituales, las prótesis metálicas y el material de osteosíntesis, casi nunca son un problema de verdad.
Te lo decimos claro desde el principio: en PhysioWOW alquilamos y vendemos aparatos de magnetoterapia, así que no somos neutrales. Justo por eso preferimos ser honestos con lo que no puede hacer y con las personas para las que no está indicada. Recomendar bien también es saber decir que no.
¿Tiene efectos secundarios la magnetoterapia?
Durante la sesión no vas a notar nada. La magnetoterapia no da calor, no pincha y no genera corriente. El campo magnético de baja frecuencia atraviesa la piel, el músculo y el hueso sin que lo percibas. Por eso se puede usar en personas mayores, en zonas delicadas o en gente que tolera mal el dolor.
Los estudios no recogen efectos adversos importantes cuando se respetan las contraindicaciones. Los pocos que se mencionan son leves y pasajeros:
- Alguna persona nota más dolor o algo de inflamación durante los primeros días de tratamiento. Suele irse solo.
- Una sensación ligera de hormigueo o de calor en la zona.
- Algo de cansancio o sueño, o pequeños cambios en el descanso, en casos aislados.
Nada de esto es grave ni deja secuelas. Si las molestias van a más o no se pasan, para y coméntalo con tu fisioterapeuta para revisar la dosis, el tiempo y la zona de aplicación.
Contraindicaciones: cuándo NO usar magnetoterapia
Estas son las situaciones en las que la magnetoterapia no está indicada, o en las que hay que consultarlo antes con un profesional. En todos estos casos, habla con tu médico o tu fisioterapeuta antes de empezar.
Marcapasos e implantes electrónicos activos
Es la más importante de todas. El campo magnético puede alterar el funcionamiento de un marcapasos, un desfibrilador (DAI), una bomba de insulina o un neuroestimulador. Si llevas cualquier dispositivo electrónico implantado, no uses magnetoterapia sin el visto bueno expreso de tu cardiólogo o tu médico.
Embarazo
Durante el embarazo se desaconseja por prudencia, porque no hay estudios suficientes que garanticen su seguridad. Sobre el abdomen y la zona pélvica no debe aplicarse en ningún caso. Ante la duda, mejor esperar.
Procesos oncológicos activos
No se aplica sobre una zona con un tumor activo, o con sospecha de que lo haya, por la precaución de no estimular la actividad celular en ese punto. Si tienes o has tenido un cáncer, que sea tu médico quien valore si puedes usarla.
Hemorragias activas o trastornos de la coagulación
La magnetoterapia activa la circulación en la zona, así que se evita cuando hay una hemorragia o un problema de coagulación sin controlar. Lo mismo si tomas anticoagulantes y la pauta no está supervisada.
Infección aguda o fiebre
Con una infección aguda o con fiebre lo normal es esperar a que pase antes de empezar. No es que sea peligrosa, es que no es el momento.
Fuera de estos casos, la magnetoterapia se tolera muy bien. El error más habitual no tiene que ver con la seguridad: es usarla esperando milagros o sin la pauta adecuada.
¿Se puede usar magnetoterapia con una prótesis metálica?
Es uno de los miedos más frecuentes, sobre todo con las prótesis de rodilla y de cadera. La respuesta corta es que sí, en la inmensa mayoría de los casos. Los metales que se usan hoy en cirugía (titanio, sus aleaciones y el acero quirúrgico) no son ferromagnéticos, así que el campo de baja frecuencia de la magnetoterapia ni los mueve ni los calienta.
Conviene no mezclar esto con la resonancia magnética. La resonancia trabaja con campos muchísimo más potentes y de otro tipo, y por eso allí sí se estudia cada implante al detalle. En magnetoterapia, un implante ortopédico normal no es una contraindicación por sí mismo. De todas formas, dile siempre a tu fisioterapeuta que lo llevas para que ajuste la aplicación.
¿Y con material de osteosíntesis (placas y tornillos)?
Aquí la respuesta sorprende para bien. No es solo que se pueda: ayudar a que el hueso consolide es la principal indicación de la magnetoterapia, y la que más respaldo científico tiene. Cuando tienes una fractura sujeta con placas y tornillos, la magnetoterapia se usa precisamente para que el hueso suelde antes. El material no la prohíbe, al contrario.
Una revisión de 22 ensayos clínicos con 1.468 pacientes (Peng et al., 2020) midió una tasa de consolidación del 79,7% con magnetoterapia frente al 64,3% del grupo control. Por eso en la clínica la recomendamos con confianza en fracturas que tardan en soldar y en pseudoartrosis, muchas de ellas operadas con osteosíntesis. La pauta concreta la marca tu traumatólogo o tu fisioterapeuta según tu caso.
Entonces, ¿la magnetoterapia es peligrosa?
No. Usada en las indicaciones adecuadas y respetando las contraindicaciones que hemos visto, es una de las terapias físicas más seguras que existen. No es peligrosa, simplemente no es para todo el mundo ni para cualquier momento. La regla es fácil: con marcapasos, embarazo, un cáncer activo, una hemorragia o una infección aguda, no la uses sin que lo valore un médico. En el resto de situaciones, es segura y se tolera bien.
Cómo usarla con cabeza
Tres consejos sencillos para que el tratamiento sea seguro y te sirva de algo:
- Pregunta antes a un profesional. Un fisioterapeuta valora si te conviene y te marca la pauta: zona, intensidad y tiempo.
- Sé constante y respeta la dosis. Muchos tratamientos piden sesiones diarias durante semanas, y subir la intensidad de golpe no acelera nada.
- Cuenta tu historial. Implantes, embarazo, procesos oncológicos o problemas de coagulación tienen que estar sobre la mesa antes de empezar.
En resumen
Efectos secundarios, casi ninguno reseñable. Contraindicaciones claras: marcapasos e implantes electrónicos, embarazo, cáncer activo, hemorragias y coagulación sin controlar, e infección aguda. Y las dudas de siempre, prótesis y osteosíntesis, que en general no impiden nada. Con el hueso, además, la magnetoterapia juega a favor. Con estas reglas en la cabeza, es una terapia segura y muy llevadera.
Si quieres verlo todo con más calma, tienes nuestra guía de magnetoterapia y un análisis honesto de ventajas y desventajas. Para un tratamiento corto, de unas semanas, suele salir más a cuenta alquilar un aparato de magnetoterapia. Si lo vas a usar a menudo, quizá te compense comprar tu equipo.
Preguntas frecuentes
¿La magnetoterapia tiene efectos secundarios en la rodilla?
No de forma reseñable. La rodilla es una de las zonas donde más se usa, por artrosis o después de una operación, y la sesión es indolora y sin efectos adversos descritos. Como mucho, alguien nota alguna molestia extra los primeros días, que se pasa sola.
¿Puedo usar magnetoterapia si llevo marcapasos?
No, salvo que te lo autorice tu cardiólogo. El marcapasos y otros aparatos electrónicos implantados (desfibrilador, bomba de insulina, neuroestimulador) son la contraindicación principal.
¿Se puede hacer magnetoterapia durante el embarazo?
Se desaconseja por prudencia, ya que faltan estudios que la respalden, y nunca sobre el abdomen ni la pelvis. Consúltalo con tu médico.
Tengo una prótesis de cadera o de rodilla, ¿es un problema?
Casi nunca. Las prótesis de hoy no son ferromagnéticas y no reaccionan al campo de baja frecuencia de la magnetoterapia. No es lo mismo que la resonancia. Aun así, avisa siempre a tu fisioterapeuta de que la llevas.
¿La magnetoterapia es mala a largo plazo?
No hay datos de que lo sea si se respetan las contraindicaciones. Es una terapia no invasiva y con muy buen perfil de seguridad. Su límite no es el riesgo, es no pedirle más de lo que puede dar.
Artículo escrito por Sergi Pueyo Manjón, fisioterapeuta colegiado nº 12907. Es información general y no sustituye a una valoración médica. Ante cualquier duda, o antes de empezar un tratamiento, consulta con un profesional sanitario.


